Menú

Historia de pioneros que corrían sin límites, ni protección: Carreras primitivas con pilotos sin casco

Historia de pioneros que corrían sin límites, ni protección: Carreras primitivas con pilotos sin casco

Hace más de cien años, mucho antes de que existiera el campeonato moderno de MotoGP, los pioneros del motociclismo competían a velocidades que hoy siguen impresionando… y lo hacían prácticamente sin protección. En lugar de cascos, muchos pilotos usaban simples gorros de lana mientras llevaban sus máquinas cerca de los 150 km/h, en una época donde el peligro era parte natural del espectáculo.

Recordar estos comienzos ayuda a dimensionar cuánto ha evolucionado este deporte. Un histórico registro de 1919 muestra carreras del Campeonato Nacional M&ATA en Brooklyn, Nueva York, donde fabricantes como Harley-Davidson e Indian ya protagonizaban una intensa rivalidad. El ambiente era tan llamativo como arriesgado: aficionados llegaban en coches clásicos, bicicletas o motocicletas, reuniéndose muy cerca de la pista sin barreras que los protegieran.

Las monturas de entonces se parecían más a bicicletas motorizadas que a las superbikes actuales. Para arrancarlas era necesario empujarlas manualmente, dejando a asistentes en plena pista mientras otras máquinas aceleraban. La protección personal era mínima: algunos corredores usaban cascos de cuero y gafas, pero otros competían con ropa cotidiana, totalmente expuestos a cualquier accidente.

Tampoco existían carenados ni estudios aerodinámicos avanzados. Las motos eran estructuras simples y mecánicas, muy alejadas de la ingeniería sofisticada que hoy domina las parrillas. Aun así, las pruebas cubrían distancias que iban de los 16 a los 160 kilómetros, con público observando desde la orilla del circuito, fumando y caminando libremente mientras los pilotos se jugaban todo.

El vencedor obtenía una medalla de oro y un premio económico modesto, mientras que los sidecar también ofrecían espectáculo alcanzando velocidades cercanas a los 120 km/h. Aquellos primeros competidores, impulsados por pura pasión, sentaron las bases de un deporte que ahora reúne a millones de seguidores y máquinas capaces de rozar los 340 km/h, con estándares de seguridad impensables en aquella época.

Mirar atrás no solo revela lo temerario de aquellos años, sino también el enorme salto tecnológico y humano que ha convertido al motociclismo en el espectáculo global que conocemos hoy.

Los acontecimientos más relevantes del motociclismo mundial.

Suscríbete al Newsletter

Galerias